ecoBUDGET®
Objetivos
El presupuesto ambiental
local ofrece a las administraciones locales y a los tomadores de decisiones,
un marco para la gestión de los recursos naturales de manera
economica como para el recurso artificial 'dinero‘. El consumo
de recursos, o “gasto ambiental”, debe ceñirse a
los límites del presupuesto; este límite está definido
por los objetivos de calidad ambiental.,cuando se excede el límite
presupuestario, empieza el sobre-gasto.
Cuando un ayuntamiento
aprueba el presupuesto ambiental, esto encarna una decisión política
sobre cuánto gasto ambiental se va a tolerar en el período
presupuestario determinado. El presupuesto ambiental, pues, toma en
consideración elementos de áreas políticas muy
diferentes dentro de la comunidad local. El presupuesto ambiental pretende
fijar el gasto ambiental total durante el período presupuestario.
Toma en consideración no sólo la contaminación
del ambiente local, sinó también el impacto de la comunidad
en el ambiente global.
Los datos disponibles,
que no siempre son los más actuales y que pueden no ser comparables
directamente, se situan en un marco de trabajo. Esto proporciona una
visión general clara, que permite seguir y comparar el desarrollo,
así como hacer una previsión del gasto futuro. No pretende,
sin embargo, compensar un tipo de gasto ambiental con otro tipo: cada
recurso tiene su propia partida presupuestaria y el gasto es monitorado
con indicadores que representan dicho recurso.
Además de más
requisitos científicos para el balance total del gasto ambiental,
este gasto también debería hacerse de forma transparente.
Por lo tanto, es necesario presentarlo en una manera comprensible. El
presupuesto ambiental convierte los datos en información.
Más allá
de la presentación de la información ambiental, el objetivo
consiste en desarrollar un método de presentación que
proporcione un vistazo general rápido y compacto de la situación
actual del gasto ambiental.
Las actuales figuras
de gasto ambiental en sí mismas no indican si el gasto excede
los límites o no. Es pues necesario establecer un objetivo que
represente un límite superior hasta el cual el gasto ambiental
se considere tolerable. Este proceso de fijación del objetivo
debería ser apoyado con argumentos científicos por un
lado, y por el principio de sostenibilidad por el otro.
Para que el presupuesto
ambiental funcione, sin embargo, es absolutamente necesaria la existencia
de voluntad para sistematizar políticas, establecer prioridades
y debatir conflictos. El éxito de este instrumento depende directamente
de: si es aceptado por los principales actores y si se considera políticamente
vinculante.