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Desarrollo de una Estrategia Cohesionada para la Sostenibilidad en Burlington, EE.UU.

ESTRATEGIA UTILIZADA
Creación de una nueva cultura de la sostenibilidad

DESAFÍO ABORDADO
Ampliar la comprensión de la comunidad sobre la necesidad de proyectos a largo plazo interconectados para la revitalización del centro urbano (economía local y medio ambiente) de cara a la suburbanización regional.

ACCION EMPRENDIDA
Promover una visión comunitaria a largo plazo, basada en los principios de sostenibilidad, y un plan de acción multifacético para proporcionar las bases del desarrollo de una cultura de sostenibilidad.

PERFIL
Ciudad de Burlington, Vermont, EE.UU.
Población: 39,824
Superficie: 27 km2
Presupuesto Municipal: 158 millones de US dólares


Burlington: Calle peatonal, Iglesia y mercado.
Foto cortesía del Burlington Legacy Project


La ciudad de Burlington es el mayor centro urbano en Vermont y su corazón económico. En los últimos dos decenios, Burlington ha alcanzado notoriedad por su enfoque progresista respecto a gobernabilidad y su fuerte tradición de activismo. El gobierno de Burlington, sus organizaciones locales y sus residentes han implementado muchos y variados proyectos centrados en el desarrollo sostenible comunitario y en los principios de economía autosuficiente, igualdad, protección del medio ambiente y participación.

La concientización de la ciudadanía y su acceso a la información constituyen los ejes de la estrategia de sostenibilidad de Burlington. A través de los años, Burlington ha desarrollado varios mecanismos para la participación de sus ciudadanos en el proceso de gobernabilidad, que comprenden comisiones y comités de trabajo de ciudadanos presentes en cada departamento municipal.

Burlington se ha mostrado también activo en propiciar muchas iniciativas para el mejoramiento de la calidad del medio ambiente natural y el urbano.
  • Una importante iniciativa para revitalizar los muelles de la ciudad se llevó a cabo en los años 80, que involucró la limpieza de sitios industriales abandonados y la creación de recursos comunitarios y de recreación.
  • El Burlington Electric Department, propiedad de la municipalidad, ha implementado varias medidas de conservación y eficiencia energéticas, las que han dado por resultado una disminución de 18% en el consumo comunitario de energía desde 1989.
  • Varios proyectos se han centrado en la creación de igualdad de oportunidades para la participación de los residentes locales en la economía. Por ejemplo, la ciudad ha iniciado programas de formación laboral, incluyendo un centro educacional de preparación para el trabajo destinado al otorgamiento de recursos y de apoyo para puestos de trabajos de alta calificación. Este centro patrocina también el Step Up for Women, un programa gratuito para que las mujeres de bajos y medianos ingresos puedan obtener una calificación laboral.
  • Iniciativas económicas que han ayudado a fortalecer la comercialización de productos y servicios producidos en la región y su accesibilidad.
  • En 1988 la ciudad apoyó el desarrollo del Burlington Housing Trust Fund, una institución que ayuda a entidades sin fines de lucro para la creación de viviendas perpetuamente asequibles para familias de bajos y medianos ingresos. Se han creado ya más de 750 unidades de viviendas económicas.
A pesar del éxito de las iniciativas de Burlington en los años 80 y 90 para mejorar su comunidad, se hizo evidente que esas iniciativas no estaban bien coordinadas entre sí y que se necesitaba una metodología más amplia para promover la sostenibilidad. Más recientemente, la ciudad se ha enfrentado a una cantidad de problemas interrelacionados, entre los que se pueden mencionar la escasez de viviendas económicas, el aumento de la pobreza, la degradación del medio ambiente y la disminución de la población, como resultado del rápido crecimiento suburbano y de otras tendencias del desarrollo local.

Proyecto Legado
Como respuesta a estos nuevos desafíos y como el componente organizador de su estrategia para promover la sostenibilidad, Burlington se embarcó en un exhaustivo proceso para desarrollar una visión comunitaria para el futuro de la ciudad. La ciudad también expuso la creación de un plan que integra sus varias iniciativas en un marco de trabajo común. El Proyecto Legado, iniciado en 1999 por el alcalde Peter Clavelle busca comprometer a todos los ciudadanos en un diálogo sobre los principios y acciones que guiarán a la comunidad durante los próximos 30 años.

El proceso de planificación, ha sido el esfuerzo más vasto de participación hasta la fecha en Burlington. Dicho proceso fue liderado por un comité de dirección compuesto por participantes claves de las ONG y del mundo de los negocios, junto con representantes juveniles y municipales. Las acciones de estas comisiones tendrán un impacto de enorme importancia para el futuro de la ciudad.

Por un periodo de un año y medio, más de 1.000 residentes contribuyeron al desarrollo de la visión mediante un proceso de participación multifacético. En marzo de 2000 se organizó una Cumbre sobre el Futuro de la Ciudad en la cual más de 300 participantes finalizaron el Plan de Acción para el Proyecto Legado. El plan presenta declaraciones de objetivos que describen a Burlington en 2030, así como acciones prioritarias para lograr esos objetivos y los indicadores para evaluar el progreso de la ciudad. La Municipalidad de Burlington aprobó dicho plan por unanimidad en junio de 2000. Desde entonces, los principios y objetivos del Plan Legado han sido integrados al plan general de desarrollo municipal.

La visión común que emergió de este proceso consistió en concebir a Burlington como un centro regional con mejor calidad de vida y seguridad económica para todos sus residentes, dotada de un gobierno sensible, una amplia participación cívica y un medio ambiente natural saludable. El Proyecto Legado fue exitoso en cuanto a consolidar una visión comunitaria que se venía ya desarrollando, resolver una cantidad de problemas fundamentales que enfrentaba la ciudad, e integrar diversas políticas y programas en una estrategia global. Este éxito fue el resultado de una amplia participación de los ciudadanos y de las organizaciones de la comunidad en el proceso; de la creación de un foro para el debate abierto; así como del compromiso de participantes claves, incluidos los líderes políticos, en el proceso.

El desafío del Proyecto Legado consiste en equilibrar el crecimiento futuro con los principios de sostenibilidad que sustentan la visión de la comunidad, a saber:
  • Seguridad económica, autosuficiencia local e igualdad
  • Empoderamiento y responsabilidades
  • Bienestar social
  • Integridad ecológica
El Plan Legado proporciona un marco de trabajo para implementar estos principios mediante una serie de acciones diversas. El enfoque adoptado entre todas las partes interesadas para iniciar estas acciones es el de colaboración. Los departamentos municipales y los participantes interesados se han comprometido a implementar los componentes del plan, incluyendo la provisión de información y de recursos. El comité de dirección del proyecto se reúne trimestralmente para evaluar el progreso logrado en las obligaciones contraídas y para garantizar las responsabilidades en la implementación del proceso. Una vez al año, la ciudad elabora un informe, y se efectúa una reunión municipal para evaluar el progreso de la comunidad y decidir si es necesario modificar las prioridades establecidas en el plan.

RESULTADOS
Mediante el Proyecto Legado se han efectuado una serie de cambios para hacer el sistema de gobernabilidad más democrático y responsable, incluyendo reformas al Estatuto de la Ciudad que hacen que los departamentos municipales sean directamente responsables ante el Alcalde y por lo tanto ante los ciudadanos electores. El Proyecto Legado ha contribuido a la mejor educación de los ciudadanos sobre cuestiones críticas que enfrenta la ciudad y sobre las acciones necesarias para su sostenibilidad.

Una acción reciente que ha operado a favor de los objetivos del Proyecto Legacy fue la adopción por parte de Burlington en junio de 2001 de la Carta de la Tierra, una declaración de principios fundamentales para la construcción de una sociedad global justa, sostenible y pacífica. Al comprometerse con dicho Estatuto, la ciudad reconoce que las cuestiones que enfrenta Burlington no son problemas aislados, que otras comunidades en el mundo tienen problemas y valores similares y que el desarrollo sostenible requiere un marco de trabajo global para unir los esfuerzos humanos. "Si todos pudiéramos trabajar al unísono, el éxito sería más probable", declaró el alcalde Peter Clavelle. Para Burlington, como para muchas de las otras municipalidades firmantes, la Carta de la Tierra es una importante herramienta educacional para mejorar la conciencia ciudadana sobre las complejidades de la sostenibilidad y para guiar el trabajo de individuos y e instituciones.

LECCIONES APRENDIDAS
El compromiso de los líderes políticos locales y de los representantes de las más importantes organizaciones de la ciudad con el concepto de sostenibilidad ha sido fundamental para el proceso. Los ciudadanos y los representantes del mundo empresarial, las organizaciones locales y las autoridades se han hecho más conscientes de los problemas fundamentales que enfrenta la ciudad y de los principios y acciones necesarias para implementar la sostenibilidad.

Aunque el factor colaboración ha sido uno de los puntos fuertes de Burlington, su implementación ha sido también un reto ya que no existía inicialmente una estructura para efectuar este nuevo modelo de gobernabilidad. Finalmente, a pesar de su éxito en elevar la conciencia de sus ciudadanos, la experiencia de Burlington ha demostrado la dificultad de alinear las actitudes con el cambio del comportamiento y que la creación de una cultura de sostenibilidad es un objetivo a largo plazo.

FACTORES CLAVES PARA LA REPLICABILIDAD
La estrategia de Burlington de fomentar una cultura de sostenibilidad ha demostrado la importancia de la adopción de un enfoque integrado a largo plazo para el desarrollo sostenible en la creación de un marco de trabajo para la sostenibilidad de la ciudad basada en un conjunto de principios que son definidos por la comunidad. La estimulación de una amplia participación y colaboración de organizaciones comunitarias en la visualización e implementación de os procesos son factores claves del éxito.

CONTACTO PRINCIPAL
Mark T. Eldridge
Director de Planificación y Ordenamiento Territorial Ciudad de Burlington
City of Burlington
Fax: 1-802/865-7195
Correo electrónico: meldridge@ci.burlington.vt.us


Kolding, Dinamarca
En 1994 la ciudad de Kolding, Dinamarca, firmó la Carta de Aalborg y se comprometió a lograr un desarrollo municipal sostenible. Este compromiso fue llevado a la práctica en el Plan Municipal de la ciudad en 1998. Este documento obliga a la municipalidad, entre otras acciones, a mejorar su gestión del medio ambiente mediante adquisiciones y planificación ecológicos. Kolding evalúa todos los productos y servicios con criterios ecológicos, así como en relación con su precio y calidad. Kolding es el mayor empleador del área y esta medida tiene un potencial considerable para conseguir un amplio impacto.

Jinja, Uganda
En 1995, Jinja, el segundo centro urbano de Uganda lanzó su Agenda Local 21 (AL21). Anteriormente, una tasa de desempleo de 70% y una pobreza generalizada impedía a la municipalidad recolectar suficientes impuestos para proporcionar servicios básicos. Muchos residentes carecían de acceso a agua potable y los servicios sanitarios eran inadecuados. La AL21 de Jinja se propuso mejorar los servicios a los residentes, protegiendo al mismo tiempo el medio ambiente natural.

Una gran variedad de representantes de partes interesadas tuvo participación y el proceso fue particularmente exitoso en cuanto a incluir a las mujeres. Las iniciativas de la AL21 tuvieron como resultado la identificación de numerosos proyectos comunitarios autodirigidos. Los proyectos incluyeron una iniciativa que generaba ganancias al reciclar el abono orgánico, y un digeridor de biogas que usa los desechos humanos para generar gas metano aprovechable así como fuente de energía para iluminación y para cocinar.
Estos proyectos son realizados por comités de administración elegidos independientemente del municipio y proveen servicios esenciales para la comunidad, cultivando a la vez la capacidad comunitaria. Trabajar en conjunto para un futuro más sostenible ha llegado a ser un lugar común en Jinja.

Este proceso ha cambiado las actitudes de los residentes, inculcándoles un espíritu de querer hacer, demostrando el valor de los recursos y, tal vez lo más importante, desarrollando sus propias capacidades. La población local se siente capaz de influir en su situación, cuidar del medio ambiente y mejorar sus condiciones de vida.

La descentralización promovida por el gobierno nacional a sido indudablemente un factor facilitador del proceso de la AL21. A su vez, la AL21 ha estimulado a los residentes de Jinja a participar en el gobierno local.

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